viernes, 28 de febrero de 2014

Oriente de fiesta por reconocimiento del Carnaval de Carúpano como Patrimonio Cultural

Carnaval Turístico Internacional de Carúpano
Autoridades en entrega de certificado como Bien de Interés Cultural de la Nación (Foto: Prensa Mintur)
(Prensa Mintur).- El oriente venezolano con su gentilicio espontáneo y espíritu alegre está de fiesta, porque una de las festividades más importantes y de mayor tradición de nuestro país, recibió este viernes, el certificado como Bien de Interés Cultural de la Nación.
Se trata del Carnaval Turístico Internacional de Carúpano, que al arribar a sus 50 años, recibió del Instituto Patrimonio Cultural (IPC), a través del ministerio del Poder Popular para la Cultura, el certificado que lo acredita como Bien de la Nación, exaltando de esta manera su potencial histórico e ícono regional, legado para las futuras generaciones.
El ministro del Poder Popular para el Turismo, Andrés Izarra, resaltó la relevancia de la celebración ya que “los carnavales de Carúpano no son solo los carnavales de nacionales sino carnavales internacionales. Hay dos grandes carnavales en Venezuela, los de Carúpano y los de El Callao”, manifestó.
Asimismo el ministro Izarra fustigó el llamado de algunos sectores de la derecha venezolana a la suspensión de las actividades de carnaval, que tal como resaltó, son organizados durante todo el año en algunas poblaciones del país. En ese sentido, reiteró que el turismo es un factor importante de la economía nacional por lo cual “uno no termina de entender como esta oposición pretende bloquear con gran parte de la economía popular que se nutre de los flujos turísticos en carnavales, en semana santa”.
En el marco de la gran fiesta colectiva que simbolizan los Carnavales Más Chéveres, el Ministerio del Poder Popular para el Turismo (Mintur) acompañó a este pueblo de sabor y tradición del oriente venezolano, en la celebración de este gran logro que permitirá profundizar las estrategias del Gobierno Bolivariano en la preservación de las raíces y festividades venezolanas.
La actividad se desarrolló en el Ateneo de la ciudad de Carúpano y contó con la participación del Ministro del Poder Popular para el Turismo, Andrés Izarra; el gobernador del estado Sucre, Luis Acuña; y el viceministro de identidad y diversidad cultural, Omar Vielma.
(Fin/Jesús Villamizar)
Carnaval Turístico Internacional de Carúpano
Selección de reinas del Carnaval Turístico Internacional de Carúpano (Foto: Prensa Mintur)

LA VERDAD EN UN PÁRRAFO SIN FRENO.

Reynaldo Pereira
ADECOS ASALARIADOS DE NUEVO CUÑO SE TIRAN LOS ÚLTIMOS CARTUCHOS A VER SI PUEDEN ACABAR CON EL GOBIERNO DEL PRESIDENTE MADURO, UTILIZAN CUALQUIER ARGUMENTO PARA JUSTIFICAR SU DESEO, EN SU DESESPERACIÓN, NO LOGRAN DARSE CUENTA QUE HACEN EL RIDÍCULO, ASUMEN MENTALMENTE QUE ESTAMOS EN EL AÑO 1988, PARA NO DECIR EL 1973; JUSTIFICAN ACTOS INSURGENTES PARA DERROCAR UN GOBIERNO, DICIENDO QUE SON PROTESTAS, NO TIENEN BOLAS COMO EN SU MOMENTO LO ASUMIERON LOS FUNDADORES DE ESE PARTIDO, CLARO SON LA ZURRAPA, DE UNA ESTIRPE QUE SE DEGRADO, QUE TRISTEZA, DEBEN DARSE EL PUESTO QUE LES CORRESPONDE COMO SERES HUMANOS. ASUMAN QUE QUIEREN DERROCAR EL GOBIERNO, PERO TAMBIÉN DEBEN ASUMIR LAS CONSECUENCIAS. EN SU MOMENTO, CUANDO NOS CORRESPONDIÓ LUCHAR EN CONTRA DE LOS GOBIERNOS QUE ELLOS PRESIDIERON Y QUE CONTENDIMOS, LO HICIMOS SIN MIEDO Y CON GUARAMOS. EJEMPLOS TENEMOS, REVISEN POR QUE FIDEL CASTRO , EN SU MOMENTO SOSTUVO "LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ"; POR QUE NUESTRO COMANDANTE ETERNO HÚGO CHÁVEZ ASUMIÓ DE MANERA PUBLICA SU RESPONSABILIDAD EL 4 DE FEBRERO DEL AÑO 1992; COMO DURANTE LA DÉCADA DE LOS SESENTA MUCHOS MILITANTES REVOLUCIONARIOS ASUMIERON SU POSICIÓN DE DERROCAR LOS REPRESENTANTE Y ARTÍFICES DEL PACTO DE PUNTO FIJO. DÉJENSE DE ESA MARISQUERA DICIENDO QUE SON ESTUDIANTES; QUE LA PROTESTA SON DE VECINOS, ETC, SI LO HACEN, QUIZÁS CADA QUIEN SEPA EN QUE LUGAR LE CORRESPONDE ESTAR, DE OTRA MANERA SEGUIRÁN DE DERROTA, EN DERROTA Y LO PEOR CON UN ESTIGMA QUE ES DIFÍCIL QUITARSE EN ESTE MOMENTO DE ALTA CONCIENCIA POLÍTICA, EL SEÑALAMIENTO DE SER UNOS APÁTRIDAS Y TRAIDORES. NO SE CREAN ESA VAINA QUE UN GRUPO DE ESCLAVOS MENTALES QUE POR MANTENER, RECUPERAR O LOGRAR PRIVILEGIOS QUE LES DA EL HECHO DE ESTAR CERCA DE QUIENES DETENTAN MUCHO PODER ECONÓMICO, VAN A DAR EL TRASTE CON UN PROCESO, QUE INCLUSO SE LE ESCAPO DE LAS MANOS PARA BIEN POR LA PROFUNDIDAD QUE HA ADQUIRIDO, A QUIEN LOGRO DAR INICIO A LA REDENCIÓN DE ESTOS PUEBLOS, ME REFIERO A HÚGO CHÁVEZ. TIENEN QUE TENER MAYORÍAS, PUEBLO ARMADO Y DESARMADO, TIENEN QUE TENER IDEOLOGÍA, PERO IDEOLOGÍA PARA JUSTIFICAR REDENCIÓN DE LAS MAYORÍAS Y NO DOMINACIÓN DE UNA MINORÍA SOBRE UNA MAYORÍA, EN POCAS PALABRAS ES IMPOSIBLE, NO PUEDEN Y SI POR MALA LECHE LO LOGRARAN NO PODRÁN SOSTENERLO, LOS SERES HUMANOS SOMOS DEFINITIVAMENTE INDOMABLES. CUENTEN BIEN LOS AÑOS, NO CREAN QUE DOSCIENTOS, TRESCIENTOS O CUATROCIENTOS AÑOS ES UNA ETERNIDAD, NO, SINO REVISEN LA HISTORIA DE LOS IMPERIOS, PORQUE DE REPENTE PIENSAN PORQUE EL IMPERIO NORTEAMERICANO TIENE TANTOS AÑOS, A ELLOS TAMBIÉN LES LLEGARA SU MOMENTO, NO TENGAN LA MENOR DUDA DE ESO . EN FIN, RESUMO ESTAS CORTAS PALABRAS EN UN LUGAR COMÚN DE ESTOS TIEMPOS DE REVOLUCIÓN !!!!!NO VOLVERÁN !!!! !!!NO VOLVERÁN !!!! Y SI VUELVEN, CARAJO HAREMOS HASTA LO IMPOSIBLE PARA QUITÁRSELO NUEVAMENTE.

martes, 25 de febrero de 2014

LA GUARDIA NACIONAL Y GERALDINE MORENO

¿Están conscientes de que, en 1989, el haber hecho eso hubiera causado que la Guardia entrara a sus apartamentos, los sacara arrastrados de sus casas por la fuerza, los golpearan y los desaparecieran?

    Como revolucionario, lamento mucho las muertes de personas de ambos bandos en los sucesos de los últimos días. Geraldine Moreno llevaba varios días en una clínica resistiendo luego de que, según la prensa, un efectivo de la Guardia Nacional le disparara con perdigones en la cara a quemarropa, haciendo que perdiera un ojo y tuviera daño cerebral. Los hechos ocurrieron en el sector Tazajal del municipio Naguanagua el pasado miércoles 19 de febrero. Luego de tres días luchando por su vida, Geraldine lamentablemente falleció este sábado 22.

De ser las cosas tal y como la describen la prensa, es un hecho repudiable y aborrecible. Y la persona responsable del disparo a quemarropa, sea quien sea, tendrá que ser juzgada y sentenciada a prisión por muchos años, sin ninguna excusa. De ser falsa la información, es una lástima que nadie haya salido a desmentirla en tres días. Pero hay varias cosas sobre el tema de la Guardia Nacional de las que he sido testigo directo, y tengo cosas que quiero decir desde hace días; tal vez este sea el mejor momento para decirlo.

El principal canal del Estado, Venezolana de Televisión (VTV), está enclavado en medio de una zona residencial de clase media, en Los Ruices (este de Caracas), donde viven miles de personas en edificios de 12 a 18 pisos de alto. La mayoría de quienes viven allí no son muy adinerados, pero partidos de derecha como Copei, Primero Justicia (el partido de Henrique Capriles) y Voluntad Popular (el partido de Leopoldo López) han hecho un importante trabajo político en el sector, y cierta cantidad de militantes opositores son muy agresivos y violentos.

Este canal de televisión ha sido fuertemente asediado desde el 12 de febrero en la noche por estos militantes agresivos de la oposición, lo que forzó al gobierno a colocar pelotones de la Guardia Nacional Bolivariana custodiándolo permanentemente.

He podido ver como personas de Los Ruices se paran a 3 o 4 metros de distancia de los pelotones que custodian a VTV, y comienzan a gritarles improperios que nadie aceptaría en su sano juicio. He sido testigo de cómo hombres de 35 ó 40 años se paran frente a efectivos de la GNB a plena luz del día, a 3 ó 4 metros de distancia, en momentos en los que no hay manifestaciones y todo el mundo está en la calle caminando y trabajando, y les gritan cosas como:

- Malditos hijos de puta, cubanos de mierda, váyanse de mi país.
- ¡Malditos chavistas de mierda, los mataremos a todos!
- ¡Asesinos! ¡Cobardes! ¡Jalabolas de Maduro!

Y palabras semejantes que también emiten otras personas desde sus carros o desde balcones de los edificios. Varias de estas expresiones las escuché mientras redactaba este artículo, por gente que pasaba en carro o a pie frente a los guardias luego de venir de una marcha opositora en el Unicentro El Marqués.

¿Cuál cree usted que es la reacción de estos Guardias? Ninguna. Se quedan allí, haciendo los que no escuchan nada. Eso debe ser difícil de creer para un español, un chileno o un estadounidense, pero esa es la verdad: el guardia nacional venezolano está formado y tiene órdenes estrictas de ignorar cualquier ataque verbal proferido por civiles, por muy desagradable que sea. Sólo responderán si se les hace algo físicamente (golpes, lanzarles piedras, cohetones, etcétera). Y, en caso de actuar, ellos solamente usan armamento no letal (bastones, lacrimógenas y perdigones plásticos), aunque el caso de Geraldine demuestra tristemente que este tipo de armas pueden ser letales a veces.

He podido ver en los streamings, cómo los opositores tienden barricadas en la calle B de Los Ruices, frente al canal 8, y cuando los efectivos de la GNB se acercan para apagar las barricadas, les lanzan botellas y vasos desde los edificios a lo largo de la Calle B, mientras les gritan "malditos" y "asesinos". El propio chamo que narraba desde el streaming de la calle B, a pesar de ser opositor, admitía las agresiones contra la GNB y las rechazaba.

También pude ver por mí mismo cómo guarimberos encapuchados provocaban a los guardias, lanzándoles cohetones y fuegos artificiales en momentos en los que éstos simplemente custodiaban las instalaciones del canal o sus accesos.

Y también he visto cómo a aquellos vecinos que intentan conversar con los Guardias, ser amigables con ellos, ofrecerles una bebida o pedirles información, sus propios vecinos les gritan "sapo" (delator), "jalabola" y "chavista de mierda" desde los edificios.

Hasta donde sé, ni la Guardia Civil española, ni los Carabineros chilenos, ni la Policía de Nueva York, ni la Scotland Yard de Londres ni ninguno de los cuerpos de seguridad más respetados del mundo permiten que sus efectivos sean tratados de esta manera: me parece que eso es una falla legal en nuestras leyes que esperemos que los parlamentarios venezolanos solventen en algún momento. Cabe destacar que ninguna persona ha muerto en Los Ruices en más de diez días de asedio y protestas violentas en las calles adyacentes a VTV.

En esta zona hay numerosos chavistas; no somos mayoría, pero sí el 20 ó 30 por ciento de la población, una cantidad importante. Sin embargo, tememos por nuestra vida y nuestra seguridad por parte de algunos de nuestros vecinos. No nos identificamos con símbolos del chavismo por temor de que nos agredan a nosotros o a nuestros familiares, como ya ha ocurrido con varios casos puntuales. Somos nosotros los que no tenemos la libertad por la que otros protestan.

Quienes viven en el exterior deben tener en cuenta la composición social de quienes están manifestando, y de quienes intentan mantener el control.

La mayoría de los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana provienen de barrios, de sectores populares, de pueblos pequeños o zonas humildes de otras partes del país.
Quienes protestan, son en su mayoría personas de clase media y media-alta de las 4 ciudades con más habitantes del país. No: no son "pequeñoburgueses" ni muchísimo menos son dueños de medios de producción. Son en su gran mayoría universitarios que trabajan por un salario quincenal, o profesionales que trabajan por su cuenta, o estudiantes universitarios, o pequeños comerciantes. En ocasiones, ganan el mismo salario que puede ganar alguien que vive en un barrio. Pero alguien les hizo creer a algunos de ellos, que son de una "clase superior", sólo porque unos viven en edificios del este del Caracas y tienen ascendencia europea, mientras que los otros viven en una casita humilde.

Esto lo escribo en particular para que nuestros lectores de países como Chile, que viven circunstancias totalmente diferentes, puedan comprendernos. Hugo Chávez hablaba constantemente de las Fuerzas Armadas Bolivarianas como "el pueblo en armas", y lo decía de una forma muy literal.

De allí que usted tiene que ponerse en las botas del GNB moreno de 24 años, con ojos achinados y que proviene de un barrio humilde de Zulia, de una zona campesina de Apure o de un pueblo pesquero de Sucre, que tiene que soportar los insultos de un joven caraqueño de 28 años, descendiente de españoles, italianos o portugueses, que desde un vehículo comprado hace un par de años le dice cosas como "¡Maldito cubano de mierda, asesino, jalabolas de Maduro!". ¿Es esto una lucha de clases? Lo dejo para la discusión.

Pero lo que ocurre en nuestras calles es un trabajo coordinado: mientras un opositor profiere esos insultos, otros cuantos están grabando la escena con sus celulares o cámaras desde los edificios. Se comunican mediante mensajes de texto, Whatsapp, Blackberry o Zello. Todos están esperando que el GNB pierda los estribos, saque su bastón y golpeé al manifestante, o le dispare con su rifle de perdigones. Si el Guardia se equivoca y reprime a quien le está insultado, en cuestión de minutos el video estará rodando en Youtube, será visto por millones de personas y formará parte del material multimedia que llega a cadenas internacionales como CNN, NTN24 Caracol y similares, para decir que en Venezuela se "reprime" y ayudar a justificar una intervención.

¿Por qué les cuento todo esto? Porque la oposición está jugando con fuego, y lo sabe. Hay miles de Guardias Nacionales en varias ciudades de Venezuela, en particular en aquellas donde hay más violencia, como el este de Caracas o los sectores más adinerados de Valencia, Maracaibo o el Táchira, todos sometidos a este acoso, a esta ola de insultos, ataques verbales, faltas de respeto y ataques violentos.

Al insultar y tratar de esa manera a cientos de GNBs todas las noches, al lanzarles objetos contundentes, cohetones y causarles graves heridas a algunos, es estadísticamente inevitable que alguno de estos efectivos pierda los estribos y cometa desmanes, a menudo contra personas inocentes como Geraldine. Aún si me dicen que 999 de cada mil guardias nacionales están muy bien entrenados, el guardia número mil podría cometer desmanes que podrían ser usados para justificar cualquier cosa contra el país. Desmanes totalmente repudiables y aborrecibles, desmanes que jamás vamos a defender ni apoyar. Pero con un contexto que nadie explica, y una finalidad única: causar actos violentos que justifiquen la salida de la presidencia a Nicolás Maduro.

Esta situación de desgaste lleva 11 días ocurriendo en todo el país, contra miles de Guardias Nacionales. Es cierto que los GNB son profesionales, los entrenan para aguantar estos insultos, las guardias se rotan cada pocas horas y ellos tienen una responsabilidad al tener un arma en su poder (sea letal o no). Pero también es cierto que ninguno de estos jóvenes que insultan a la guardia, aguantaría que alguien les dijera "¡maldito italiano de mierda, vete para tu país!"; todos responderían el ataque verbal con violencia y golpes.

Es algo que debe estar escrito en los manuales de golpes de Estado del gobierno estadounidense: lo que se está realizando en este momento es una operación de desgaste contra las Fuerzas Armadas, usando a la población civil, muy probablemente apoyada por elementos entrenados en el extranjero, para causar que cometan errores que, al grabarse y difundirse, justifiquen intervenciones. Y los líderes opositores lo saben. ¿Lo sabrá también el padre o la madre que permite que sus hijos e hijas de 18 años salgan a provocar a la GNB, a lanzarle cohetones o que permite que les lancen botellas y vasos desde su casa?

¿Están conscientes de que, en 1989, el haber hecho eso hubiera causado que la Guardia entrara a sus apartamentos, los sacara arrastrados de sus casas por la fuerza, los golpearan y los desaparecieran, como ocurrió efectivamente en 23 de Enero y El Valle durante febrero de aquel año?

¿Saben estos panas que en El Valle y 23 de Enero aún quedan las marcas en las paredes de los disparos que hicieron los soldados contra los edificios, usando fusiles de guerra y balas reales? Bien haría el gobierno en recordar esto el próximo jueves, cuando se cumplen 25 años de tan terribles hechos.

De allí, que los guardias nacionales deben conversar y ser aconsejados constantemente por sus superiores, para que, por ninguna razón, pierdan los estribos. Las órdenes estrictas del Presidente Maduro es no ceder a la violencia, y todos tienen que tenerlo claro. Tienen que rotar las guardias constantemente en las zonas más conflictivas. Tienen que advertirle a los guardias que, desde los edificios, todo el mundo tiene cámaras y teléfonos celulares, que grabarán cualquier error que ellos cometan, lo subirán a Internet y, al ocurrir eso, dichos guardias tendrán que ser arrestados y pasados a la Fiscalía. Mucho menos se debe caer en el error de tratar de quitarle el teléfono o la cámara a alguien, porque es una violación a sus derechos que también será grabada por otros, y las consecuencias serán peores para ellos y para nuestro país. Los comandantes de la Guardia no deben descartar el uso de psicólogos y mecanismos de relajación para estos panas, que están resistiendo y soportando agresiones que ninguno de nosotros soportaría. Bajo ninguna circunstancia podemos permitir que algo como lo ocurrido a Geraldine Moreno se repita (suponiendo que sea la GNB la culpable).

Tienen que explicarles todo lo que están en riesgo en este momento: todos los avances que el proceso revolucionario ha logrado. Estamos en un intento de golpe de Estado, en circunstancias muy similares a las de diciembre de 2002, pero ahora ellos tienen más dinero, experiencia y asesoría extranjera. Es una batalla que tal vez durará un tiempo muylargo, y tenemos que prepararnos para resistir.


(LuiginoBracci/Aporrea)

YA BASTA CARAJO


Por: JOSÉ VICENTE RANGEL

1.- Los llamados al golpe se multiplican. El tema copa los escenarios: medios de comunicación, redes sociales. En los medios escritos destacan editoriales, caricaturas, manchetas. Declaraciones de dirigentes políticos y empresarios. Todos en el mismo tono: salir de Maduro ya.
Y, simultáneamente, alusiones a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana descalificando a sus mandos, o elogios a la institución, recordándole su misión de salvadora de la patria a través de intervenciones represivas. La campaña está montada con todos los hierros. Al extremo de generar divergencias en el campo opositor. La unidad ya no parece importarle al liderazgo.
Lo que ahora interesa es una política cortoplacista, fuera del marco constitucional –aún cuando se cuidan las apariencias invocando la Carta del 99–, destinada a cambiar el gobierno, no importa método ni costo, con el formato abrileño de 2002. El discurso de parlamentarios y dirigentes de la MUD no deja dudas, así como los planteamientos de columnistas y personajes del mundo político en un tono revelador del propósito de tirar la parada.
¿Están conscientes de que no lo pueden hacer impunemente? ¿O acaso subestiman la capacidad de respuesta de la mayoría del país? ¿Piensan que el chavismo se cruzará de brazos frente a otra aventura golpista? Porque lo que se trama es golpismo puro. Los viudos del 11-A, del sabotaje petrolero, la guarimba, Plaza Altamira, consideran dadas las condiciones para repetir aquellas acciones en las que fracasaron. Lo acaban de demostrar el pasado 12 de febrero.
2.- Uno pudiera subestimar esos planes. Porque lo que la derecha fundamentalista no logró en los años del plomo, cuando contaba con vastos recursos –penetración en la Fuerza Armada, asesoría de la misión militar yanqui, dominio en el empresariado, control de Pdvsa y medios de comunicación– ya no lo tiene. Ahora su cúpula política está trizada, los empresarios se cuidan y en la Fanb hay rechazo total a lo que esa tendencia representa.
Además, el movimiento popular se fortaleció, el poder social se expande y hay un sentimiento generalizado de que si bien existen problemas que afectan a la colectividad, al mismo tiempo hay conciencia de que el país no puede volver al pasado. Pero de por medio está el daño a la nación.
La violencia y desconocimiento de la Constitución crean zozobra. Afectan al ciudadano que vive en un sobresalto permanente. Trastoca los planes del gobierno y genera incertidumbre. Es el otro objetivo de los golpistas: sembrar el caos; entrabar la acción de gobierno. A ese sector no le importa Venezuela. Impulsa todo cuanto afecte al pueblo. ¿Hasta cuándo? El desafío pone a prueba la capacidad de aguante de la colectividad.
¿Ilimitada? ¡No! Muchos piensan que llegó la hora de darle un parao a lo que ocurre. A la cínica y letal campaña de los golpistas. En ninguna parte del mundo se acepta ese reto a los poderes democráticos y constitucionales. Ya basta, ¡carajo!, piensa, obstinada, la mayoría de los venezolanos.
Laberinto
El martes 18 el país tuvo la sensación de que la violencia se impondría. Que se cumpliría de nuevo el formato abrileño de 2002 -el plan era irse a Miraflores, como el 11/A. La derecha, el fascismo, tenían todo listo. Pero no tenían el fuelle de hace 12 años. No contaban con los recursos de entonces y, además, el pueblo había aprendido la lección. Ese día por la tarde la aventura había fracasado…
Pero quedó claro que hay sectores comprometidos con los planes de derrocar a Maduro, que creen que los venezolanos somos idiotas. Pretenden vender la idea de que lo que hacen es para preservar la democracia, como lo prometieron en abril de 2002. La desesperación los lleva a subestimar que Venezuela cambió. Que alcanzó un nivel de madurez que permite distinguir entre pasado y presente; apreciar los logros del proceso bolivariano en materia social, servicios, dignificación del ciudadano. Que esos logros son conquistas irreversibles…
La historia del golpe seco, o la masacre que paralice al pueblo, no se repetirá en Venezuela. Que lo tengan presente los promotores de la aventura que sigue su marcha. Está visto que no aprendieron la lección derivada del asalto golpista de hace 12 años, del sabotaje petrolero y la guarimba. Por eso insisten -repiten el guión- en el doble juego, con la pretensión de engañar. Aparentan apego a la legalidad y, al mismo tiempo, disparan contra ella…
Lo hacen con la Fanb. Ofenden a la institución -basta ver la caricatura que a diario publica un periódico de circulación nacional-; escarnecen a los altos mandos y descalifican su actual protagonismo junto al pueblo. En paralelo, esos sectores adelantan un trabajo sobre oficiales retirados, familiares, o, directamente, sobre los activos, con halagos de todo tipo y exaltación del papel que tendrían en un cambio de gobierno…
Igual ocurre con la actitud de políticos y empresarios ligados a la conspiración, así como otros organismos de la economía. Claro que hay desabastecimiento, pero no por falta de divisas para adquirir alimentos y bienes en el exterior, o por deficiencias, fallas y corrupción en los organismos del Estado. El fenómeno no se da en forma inocente. Es inducido, y se inscribe en el formato desestabilizador donde los privados tienen rol determinante…
Es el mismo guión que la derecha política y el empresariado utilizó en Chile -con apoyo de EE.UU.-, que condujo al cruento golpe contra el gobierno constitucional de Salvador Allende. El desabastecimiento en el país austral fue planificado en detalle, articulado a la conjura de los mandos castrenses, partidos de derecha y DC. Ocultaron los alimentos; los transportistas fueron subsidiados para que no trabajaran, y sabotearon la fiscalización oficial. Tan pronto como Pinochet consumó el golpe terminó, como por arte de magia, el desabastecimiento…
En Venezuela la conspiración contra la economía la confirman los resultados que arrojan las medidas adoptadas por el gobierno. 40% de los alimentos y bienes importados o producidos en el país, se fuga a Colombia a través del contrabando controlado por mafias binacionales y el apoyo político de la oposición. Los depósitos de productos y bienes hallados en Zulia, Táchira, Apure requieren de un trabajo realizado con eficiencia organizativa y coordinación…
Es este el desafío planteado a los venezolanos que no quieren aventuras. Que no aceptan la actitud de aquellos sectores a los que no les importa la suerte del país. Los cuales trabajan en dos niveles: uno, montando el golpe con los abundantes recursos suministrados por banqueros prófugos y organismos del gobierno norteamericano; otro, tendiendo una cortina de humo para confundir a los órganos de seguridad del Estado y a la opinión pública…
Divulgar lo que sucede -con pelos y señales-, es responsabilidad del gobierno nacional y del movimiento popular, y si quedara alguna duda sobre la conjura contra de la democracia y la Constitución está la oscura celada del 12-F, preparada y ejecutada por los herederos políticos del 11-A. La montaron y fracasaron. Pero sus efectos hay que analizarlos con rigor. Porque los hechos indican la audacia y voluntad que mueve a sus promotores para provocar el caos, así no logren el objetivo de derrocar a Maduro…
Lo ocurrido fue un intento fallido pero, al mismo tiempo, una clara demostración de lo que son capaces: de tirar la piedra y esconder la mano -con apoyo de USA-, y la confirmación de que el diálogo con ellos no tiene sentido. Que hay que buscar verdaderos interlocutores. Que sí existen, en mayor proporción de lo que se piensa.
Por José Vicente Rangel
Fuente / www.aporrea.org

lunes, 24 de febrero de 2014

¡Qué fallo!

LUNES, 24 DE FEBRERO DE 2014


                                por Guillermo Rodríguez Rivera

Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.

Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.

Pero claro que los opresores no se resignan a abandonar sus posiciones de dominio y luchan a vida o muerte por ellas, aunque aparentemente, los “otros” sean sus connacionales: enseguida se enajenan de la mayoría del pueblo, porque las revoluciones –no los golpes de estado– siempre son obra de la mayoría.

En un respetuoso diálogo con el presidente venezolano aunque no tanto con sí mismo, el cantautor Rubén Blades, hace años uno de los abanderados de la canción social en América Latina, expone su concepto de revolución:

            Para mí, la verdadera revolución social
            es la que entrega mejor calidad de vida a
            todos, la que satisface las necesidades
            de la especie humana, incluida la necesidad
            de ser reconocidos y de llegar al estadio
            de auto-realización, la que entrega oportunidad
            sin esperar servidumbre en cambio.
            Eso, desafortunadamente, no ha ocurrido
            todavía con ninguna revolución[1].

Ni va a ocurrir en ninguna revolución verdadera, Rubén. No era sino la voluntad de mejorar la calidad de vida de la gente lo que inspiró la Reforma Agraria cubana, que entregó parcelas a miles de campesinos sin tierra y, esencial para procurar mejor calidad de vida, fue la alfabetización cubana de 1961, porque no hay autorrealización sin saber leer– pero enseguida llegaron la invasión de Bahía de Cochinos y el bloqueo económico que es repudiado cada año en la ONU, aunque acaba de cumplir 52.

Me fascina esa idea de que una revolución social “satisface las necesidades de la especie humana”, y claro que eso solo lo hace una revolución cuando se la ve históricamente: no habría democracia ni derechos humanos sin la prédica de los iluministas: sin Voltaire, Montesquieu, Rousseau, pero los que llevaron adelante esas ideas en la práctica social, los que las impusieron como “necesidades de la especie humana” –Danton, Marat, Robespierre , porque las monarquías gobernaban por derecho divino– guillotinaron a la aristocracia francesa que se rebeló contra ellas, la aristocracia que ahogaba en sufrimientos, en miseria los derechos de lossans culottes, acaso los que Evita Perón llamó en su momento “los descamisados” y Martí “los pobres de la tierra”. 

El tiempo ha pasado, nos recuerda Blades, pero los derechistas venezolanos llaman “los tierrúos” a esos pobres sin zapatos que ellos explotan en el siglo XXI. Es imposible que una revolución haga felices a los dos grupos, porque la revolución va a dar justicia, y hacer justicia no es una fiesta de cumpleaños.

Es decir que nunca ha habido una revolución social como entiende Blades que debe ser. ¿Será que él no sabe lo que es una revolución social? Según se deduce de lo que escribe, no lo la sido ni la inglesa, ni la francesa, ni la rusa, ni la mexicana, ni mucho menos la cubana que lideró Fidel Castro. Presumo que tampoco la venezolana de hace doscientos años, pese a que Blades escribe de esa Venezuela que ama como “el pueblo de Bolívar”. Y ¿qué hizo el Libertador? ¿Una tranquila y plácida obra de bienestar social? No gritó Patria o Muerte, sino que firmó un decreto de guerra a muerte para los enemigos de la patria, que eran los de la revolución.

Blades no sólo lo proclama ahora en esa respuesta a Maduro, sino que lo cantaba en sus canciones latinoamericanistas: “de una raza unida, la que Bolívar soñó”. Entonces, ¿el intento de realizar el sueño de Bolívar no es el proceso integrador que emprendió Chávez, y que enfrenta a un imperio que nos quiere divididos, sino que únicamente servirá para mover el culo bailando salsa? Y cantar a voz en cuello: “A to’a la gente allá en los Cerritos que hay en Caracas protégela”. A “to’a esa gente” la protegen, además de María Lionza, los médicos de Barrio Adentro, porque esos que gritan y agreden en las calles no se ocuparon jamás de la salud de los venezolanos humildes.

Tal vez fue María Lionza la que los mandó a bajar de los Cerritos, cuando el golpe de estado de abril de 2002, para sitiar el ocupado palacio de Miraflores y exigir el regreso del presidente que habían elegido.  No te dejes confundir, Blades, “busca el fondo y su razón”, y trata de entender las revoluciones de la historia, no las que soñamos para tranquilizarnos.

Para Blades, el programa político del chavismo “obviamente no es aceptado por la mayoría de la población”. Lo que quiere decir que la mayoría que eligió a Maduro, no lo es.  Blades ignora las 18 elecciones ganadas por el chavismo y el casi 60% de votantes que el PSUV obtuvo en las elecciones de diciembre que la derecha dijo que sería un plebiscito– y declara mayoría a los representantes de la vieja derecha derrocada por Pablo Pueblo, porque ese hombre –nos recordó Neruda  despierta cada doscientos años, con Bolívar.

Me recuerdo a mí mismo, en los años setenta, en el antiguo apartamento de Silvio Rodríguez, con su puerta negra en la que había golpeado el mundo, descubriendo los primeros trabajos de Rubén Blades con la orquesta de Willy Colón. Nos encantábamos de encontrar una salsa patriótica, “La maleta”, aunque sabíamos que no eran ideas unánimes entre los latinoamericanos. Ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman stablishmenttiene muchos resortes, muchas maneras de “convencer”, de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos.

Una cosa es cantar y otra vivir lo que se canta, y cantarlo en todas partes. Tengo vivo el recuerdo de ese extraordinario salsero que es Oscar D’Leòn, cantándole, en los años ochenta, a un público cubano que lo adoraba, que llenaba un coliseo de 15 mil localidades para escucharlo y cantar con él. Lo recuerdo feliz, arrojándose al suelo del aeropuerto de La Habana para besar la tierra de la isla al partir y, a las semanas, lo vi abjurando de su viaje a Cuba, cuando los magnates del disco en el Miami contrarrevolucionario, lo acusaron de comunista por cantar en La Habana, y amenazaron con cerrarle todas sus puertas, que eran también las más lucrativas de su realización como artista.

Oscar sabía que esa derecha, esa burguesía –y mucho menos el poder imperial que tenían detrás– no bromeaban: a Benny Moré, que era el mejor cantante de América Latina, la RCA Víctor no le grabó un disco más cuando decidió quedarse a vivir y a cantar en la Cuba revolucionaria.

Todo me lo explico, pero tengo la tristeza de que ya no podré escuchar a Rubén Blades como ese cantor de nuestra América que quiso ser. 




[1] Respuesta de Rubén Blades a Nicolás Maduro.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Claves para entender el fascismo

 por: LUIS BRITTO GARCÍA
(Foto. Archivo)
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1. Hollywood representa el fascismo como pandilla de malencarados en uniforme que agitan estandartes  y gritan órdenes. La realidad es más perversa. Según Franz Leopold Neuman en Behemoth: The Structure & Practice of National Socialism, 1933-1944,  el fascismo es la complicidad absoluta entre el gran capital y el Estado. Donde los intereses del gran capital pasan a ser los de la política, anda cerca el fascismo. No es casual que surja  como respuesta a la Revolución comunista de la Unión Soviética.
2. El fascismo niega la lucha de clases, pero es el brazo armado del capital en ella. Aterroriza a la baja clase media y la marginalidad  con el pavor a la crisis económica,  a la izquierda  y la  proletarización y  las enrola como paramilitares para reducir por la fuerza bruta a socialistas, sindicalistas, obreros y movimientos sociales.  Mussolini fue subvencionado por la fábrica de armas Ansaldo y el Servicio Secreto inglés; Hitler financiado por las industrias armamentistas del Ruhr; Franco, apoyado por terratenientes e industriales, Pinochet por Estados Unidos y la oligarquía chilena.
3. La crisis económica, hija del capitalismo, es a su vez la madre del fascismo. A pesar de estar en el bando vencedor en la Primera Guerra Mundial, Italia sale de ella tan destruida que la clase media se arruina y participa masivamente en la Marcha sobre Roma de Mussolini. En la elección de mayo de 1924, Hitler obtuvo sólo el 6,5% de los votos. En las de diciembre de ese año, sólo el 3,0%. Pero en las de 1928, cuando revienta la gran crisis capitalista, obtiene 2,6%, en 1930 gana 18,3%, y en 1932, 37,2%, con lo cual accede al poder y lo utiliza para anular a los restantes partidos. Pero el fascismo no remedia la crisis: la empeora. Durante Mussolini el costo de la vida se triplicó sin ninguna compensación salarial ni social.Hitler empleó a los parados en fabricar armamentos que condujeron a laSegunda Guerra Mundial, la cual devastó Europa y causó sesenta millones de muertos. Franco inicia una Guerra Civil que cuesta más de un millón de muertos y varias décadas de ruina; los fascistas argentinos eliminan unos treinta mil compatriotas, Pinochet asesina unos tres mil chilenos. Tan malo es el remedio como la enfermedad.  
  
4. El fascismo convoca a las masas, pero  es elitista. Corteja y sirve a las aristocracias, sus dirigencias vienen de las clases altas e instauran sistemas jerárquicos y autoritarios. Charles Maier, historiador, recalca que hacia 1927,  el 75% de los miembros del partido fascista italiano venía de la clase media y media baja; sólo 15% era obrero, y un 10% procedía de las élites, los cuales sin embargo ocupaban las altas posiciones y eran quienes en definitiva  fijaban  sus objetivos y políticas.  Hitler establece el “Fuhrer-Prinzip”: cada funcionario usa a sus subordinados como le parece para alcanzar la meta, y rinde cuentas sólo al superior. El Caudillo falangista responde sólo ante Dios y la Historia, vale decir, ante nadie.
  

5. El fascismo es racista. Hitler postuló la superioridad de la “raza” aria, Mussolini arrasó con libios y abisinios, y  planeó el sacrificio de medio millón de eslavos “bárbaros e inferiores” a favor de 50.000 italianos superiores. El fascismo sacrifica a sus fines a los pueblos o culturas que desprecia. Los falangistas tomaron España con tropas moras de Melilla. Alber Speer, el ministro de Industrias de Hitler, alargó la Segunda GuerraMundial de dos a tres años más con la  producción armamentista activada por tres millones de esclavos de razas “inferiores”.
6. Fascismo y  capitalismo tienen rostros  aborrecibles que necesitan máscaras. Los fascistas copian  consignas y programas revolucionarios. Mussolini se decía socialista, el nazismo usurpó el nombre de socialismo y se proclamaba partido obrero (Arbeite); en su programa sostenía que no se debía tolerar otra renta que la del trabajo.  Por su falta de creatividad, roban  los símbolos de movimientos de signo opuesto. Los estandartes rojos comunistas y la cruz gamada, símbolo solar que enOriente representa la vida y la buena fortuna, fueron confiscados por los nazis para su culto  de la muerte.
  
7.El fascismo es beato. Los curas apoyaron a los falangistas que salían a matar prójimos y fusilar poetas. El Papa bendijo las tropas que Mussolini mandó a la guerra; nunca denunció las tropelías de Hitler.  Franco y Pinochet fueron idolatrados por la Iglesia.
  
8. El fascismo es misógino. La misión de las mujeres se resume en  Kirche, Kuchen, Kinder, vale decir, iglesia, cocina, niños. Nunca figuró públicamente una compañera al lado de sus líderes; quienes las tuvieron, las escondieron o relegaron minuciosamente. Nunca aceptaron que una mujer ascendiera por propio mérito o iniciativa.  Hitler las encerró en granjas de crianza para parir arios; Mussolini les asignó el papel de vientres para incrementar la demografía italiana, Franco y Pinochet las confinaron en la iglesia y la sala de partos.
  

9. El fascismo es anti intelectual. Todas las vanguardias del siglo pasado fueron progresistas: la relatividad, el expresionismo, el  dadaísmo, el surrealismo, el constructivismo, el cubismo, el existencialismo, la nueva figuración. A todas, salvo al futurismo,  las trató como “Arte Degenerado”. El fascismo no inventa,  recicla. Sólo cree en el ayer, un ayer imaginario que nunca existió. El fascismo asesinó a Matteotti, encarceló a Gramsci,  fusiló a García Lorca e hizo morir en la cárcel a José Hernández. Pinochet asesinó a Víctor Jara. Cuando oigo hablar de cultura, saco mi pistola, decía Goering.  Cuando oigamos hablar de fascismo, saquemos nuestra cultura.
  

lunes, 17 de febrero de 2014

Venezuela: la CIA y CNN

ALFREDO OLIVA
Oliva2021@gmail.com

El fascismo llevaba meses preparando la primera fase de la escalada de violencia narco-paramilitar denominada Operación salida.

El modus operandi de los fascistas no deja dudas: la Operación salida es una acción violenta, militar y mediática, cuyo objetivo es intoxicar a la opinión mundial.

En una acción concertada –con los narco-paramilitares y la oligarquía parasitaria– la CIA sacrifica a Leopoldo López, uno de sus funcionarios más connotados y uno de los artífices del golpe de abril de 2002.

Fue una operación impecable; el “virus” fascista consistió en posicionar en buena parte del mundo, al gobierno del presidente Nicolás Maduro como un “gobierno violento y asesino”.

Todos los mecanismos de propagación viral se activaron: la tarea de sacar las imágenes en vivo de TV, se le asignó a NTN24. El principal agente propagador de las imágenes originadas por NTN24, así como la vocería fascista en Venezuela para el mundo fue CNN.

Luego se activarían simultáneamente las agencias de noticias, corporaciones, los robots de las redes sociales: un arsenal de imágenes manipuladas salió al mundo acusando al Gobierno Bolivariano, y el virus mediático se propagó en minutos.

La Operación salida con el apoyo de NTN24 y CNN logró su objetivo: intoxicar a la opinión mundial.

La Operación salida es el inicio de una serie de acciones violentas planificadas por la alianza de la oligarquía fascista y parasitaria con los narco-paramilitares, que busca una intervención imperialista en Venezuela.

El Gobierno debe ir a fondo, detener y derrotar la intentona a tiempo y drásticamente.

El revocar concesiones de radio y televisión es un acto de legítima defensa, la salida de CNN de los hogares venezolanos debe ser de inmediato; está en juego la Patria.

¡Hoy más que nunca unidad en la Revolución!

domingo, 16 de febrero de 2014

Disparos contra el diálogo

Por. 

Tras la elección del 8D se abrió una gran oportunidad para Venezuela. Fortalecido por la nítida victoria electoral, el presidente Nicolás Maduro tuvo la audacia histórica de convocar a un gran diálogo político. Abrió las puertas de Miraflores para que gobernadores y alcaldes antichavistas, junto a sus pares revolucionarios, interactuaran con él y sus ministros sobre los grandes temas nacionales, regionales y locales. Lo hizo delante del país, con las cámaras de TV en vivo y directo, sin reservarse el derecho de admisión. La escena por sí sola constituyó un hito: la clase política a la que pertenecen sus interlocutores no había puesto pie en ese Palacio desde 2002, cuando entró por vía sangrienta durante el golpe de abril del 2002 contra el presidente Hugo Chávez, y de donde salió despavorida ante el contragolpe cívico-militar del 13A.

La voluntad de diálogo por parte de Maduro no pudo materializarse antes, pues esa clase política, sus aliados internacionales, económicos y mediáticos lo impidieron con su absurda política de desconocimiento a la legitimidad del Gobierno Bolivariano.

No hubo tregua, ni la Revolución la pidió, durante la enfermedad y convalecencia del Comandante Chávez, ni tampoco después, cuando obligado por la historia, Maduro asumió la candidatura presidencial y ganó la elección del 14 de abril de 2013. El candidato perdedor, Henrique Capriles, reaccionó con violencia, desconoció el resultado y llamó a sus seguidores a “drenar la arrechera”, lo que se tradujo en 11 muertos, decenas de heridos y cuantiosos daños materiales en medio de guarimbas y ataques incendiarios contra instalaciones públicas y sedes del PSUV.

Lo había advertido el propio Chávez el 8 de diciembre del 2012, cuando pidió a su pueblo elegir a Maduro como presidente en el escenario hipotético que luego se consumó:

“No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán. Ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria”.

Los dueños del circo

Esas nuevas dificultades exigieron de Maduro absoluta y total firmeza durante los meses siguientes. Cualquier gesto magnánimo frente a quienes desconocían su legitimidad podía ser malentendido como una muestra de debilidad, con nefastas consecuencias para el país entero.

Aún así, Maduro apeló al dueño del circo: designó a Calixto Ortega como Encargado de Negocios en EEUU, país con cuyo gobierno la oposición venezolana mantiene un lazo umbilical. Era el primer paso para una normalización de relaciones diplomáticas con Washington. Las relaciones estaban reducidas al mínimo desde 2008, cuando Chávez expulsó al último embajador gringo en Caracas, Patrick Duddy, y EEUU hizo lo propio con el venezolano en Washington, Bernardo Álvarez.

Maduro también convocó a Gustavo Cisneros, propietario de Venevisión, y a otros dueños de televisoras privadas, como Televen y Globovisión, así como a Lorenzo Mendoza, cabeza del poderoso Grupo de Empresas Polar. Con todos se reunió por separado en Miraflores, les ofreció trabajar junto al Gobierno por la paz y el desarrollo del país, eso sí, sin pretender gobernarlo desde el poder económico, como estuvieron acostumbrados a hacerlo durante la IV República.

Pero en Washington tenían otros planes. La muerte de Chávez tenía que significar, porque sí, la muerte de la Revolución Bolivariana. Para ello era necesario impedir su consolidación bajo el liderazgo de Maduro. Había que llegar a las elecciones municipales del 8D en las peores condiciones económicas y sociales posibles para Venezuela, de modo que el pueblo pasara factura a los candidatos de Maduro. Una derrota electoral municipal sería esgrimida como prueba irrefutable de la “ilegitimidad” del “régimen”, como la derecha gusta llamar a la Revolución. Por eso la insistencia opositora, previa al 8D, en equiparar la elección municipal con un “plebiscito”, suerte de referendo revocatorio adelantado, sin cumplir con los lapsos y demás extremos constitucionales. De resultar perdedora la Revolución, esta “prueba” se sumaría a otras más endebles, previamente propaladas con similar propósito: el manejo supuestamente engañoso de la fecha de fallecimiento del Comandante Chávez y la pretendida nacionalidad colombiana de Maduro, amén del supuesto, y jamás probado, fraude en las presidenciales del 14A.

En octubre tres funcionarios de la embajada de EEUU en Caracas fueron pillados en reuniones conspirativas con factores de la oposición venezolana, planeando sabotajes al sistema eléctrico y a la economía venezolana. Esto obligó a Maduro a expulsarlos del país, lo que a su vez respondió el Gobierno de Obama expulsando a Calixto Ortega de EEUU.


Días antes, EEUU había negado permiso de paso por el espacio aéreo de Puerto Rico al avión donde Maduro viajaba hacia China, lo cual motivó la denuncia venezolana. Poco se recuerda, pero el propio 5 de marzo, antes de producirse el fallecimiento de Chávez, el entonces vicepresidente Maduro había anunciado la expulsión de dos militares integrantes de la Agregaduría Aérea de la Embajada de EEUU en Caracas. ¿La razón? Fueron detectados haciendo contacto con militares venezolanos para sumarlos a planes de desestabilización contra el Gobierno en medio de la convalecencia del líder venezolano.

En paralelo a estas “diligencias” tan poco diplomáticas, los dueños del circo también apostaron a la caotización de la economía venezolana, mediante el crecimiento desmesurado de los precios, la desaparición de productos de consumo masivo y un ataque sostenido contra la moneda venezolana por vía de la especulación cambiaria. Un cuadro con aires de familia con el del Chile previo al golpe contra el presidente Salvador Allende en 1973, antes del cual Richard Nixon, presidente de EEUU, había ordenado a Henry Kissinger “hacer chillar” a la economía chilena.

Maduro denunció una “guerra económica” contra el pueblo y tomó medidas drásticas contra empresas especuladoras que, habiendo recibido dólares del Estado a tasa oficial de Bs. 6,30, colocaron a sus productos precios insólitamente elevados. Varios establecimientos emblemáticos, como la tienda de electrodomésticos Daka, fueron obligados a vender a precios razonables. Esto, y la negativa de la dirigencia opositora a siquiera reconocer el fenómeno especulativo, consolidó el apoyo popular al Gobierno y a sus candidatos.

Un Presidente a sus anchas

La Revolución Bolivariana salió fortalecida de las elecciones municipales: el PSUV y sus aliados sumaron 5 millones 818 mil votos frente a 4 millones 410 mil de la MUD. De las 335 alcaldías del país, 253 fueron ganadas por alcaldes bolivarianos, es decir, el 75,5%. Las 78 obtenidas por la MUD representan el 23.3%.
Un Maduro así relegitimado se permitió el gesto de invitar a los alcaldes opositores recién electos, tal como lo había adelantado en la campaña electoral. Fue incluso más allá al ampliar la invitación a los tres gobernadores de oposición, incluyendo a Capriles Radonski, quien inicialmente la desaprovechó: fue el gran ausente de aquel histórico diálogo.
La jornada fue única. Ningún otro Presidente se había reunido con todos los alcaldes de oposición simultáneamente. Los acompañaron los gobernadores de Amazonas, Liborio Guarulla, y de Lara, Henry Falcón.
Maduro se mostró a sus anchas en aquel escenario, donde puso en práctica las habilidades políticas acumuladas primero como dirigente sindical, luego como parlamentario y después como canciller. Administró humor y firmeza de carácter ante las disímiles posturas adoptadas por sus interlocutores para finalmente concluir airoso. El reconocimiento mutuo entre Gobierno y oposición auguraba una nueva tónica en el debate político venezolano. Más allá de lo retórico, hubo el compromiso de facilitar el acceso de gobernadores y alcaldes a recursos del Poder Central para determinados proyectos, así como en torno a mecanismos de coordinación en áreas de interés común, como la seguridad.

El año político cerró en esa tónica constructiva.

Luego, en enero, tras el brutal asesinato de la actriz Mónica Spears, que conmocionó al país, el Presidente volvió a convocar a gobernadores y alcaldes de oposición. Esta vez sí asistió Capriles Radonski, con una inusual barba de varios días. El estrechón de manos del gobernador de Miranda con el Jefe del Estado fue la foto que dio la vuelta al mundo. El gesto de reconocimiento ponía fin a la supuesta ilegitimidad de Maduro vociferada por Capriles Radonski desde su derrota en abril de 2013.

La nueva jornada de diálogo supuso un avance en los niveles de coordinación entre el Poder Central y los gobiernos municipales antichavistas en materia de seguridad. Hasta hace poco impensables, se hicieron cotidianas las apariciones públicas del Ministro del Interior junto a gobernadores y alcaldes opositores haciendo entrega y recepción de patrullas policiales y otras acciones enmarcadas en la Gran Misión A Toda Vida Venezuela.

Jovencitos utilizados

Cosa rara en la Venezuela Bolivariana, caracterizada por los frecuentes procesos electorales, el 2014 es un año sin elecciones en el calendario, lo cual probablemente facilitó el intento de ensayo de una nueva relación política, basada en el reconocimiento de las diferencias y de aquellas áreas donde es posible y necesaria la coordinación.

Contra ese ensayo son las acciones de violencia protagonizadas por sectores fanatizados del antichavismo radical, identificados con Leopoldo López. Disparos, molotov y pedradas contra el diálogo.

Es lógico que, frente a esta arremetida violenta, Maduro endurezca de nuevo su postura. Vacilar es perdernos, diría José Félix Ribas.

Aún así, el Presidente ha respondido favorablemente a un mensaje de los tres gobernadores opositores, que según él mismo se encargó de revelar, le pidieron una reunión. Si se concreta, sería la segunda vez que Capriles Radonski estreche la mano del Presidente después del 14 de abril, reconociéndolo como legítimo Jefe del Estado. La foto supondría, además, la consagración de Capriles Radonski como jefe de la oposición.

Esto explica, en parte, la saña con la que las huestes fanatizadas de López han arremetido contra el municipio Chacao, gobernado por el partido de Capriles, Primero Justicia, en la persona del alcalde Ramón Muchacho.

Los jovencitos fanatizados no sólo están siendo utilizados para tratar de derrocar al gobierno, cosa que no lograrán, sino más bien para favorecer a un sector en la pugna interna de poder en el seno del antichavismo. Un sector que poco quiere con el diálogo y mucho con la violencia. Un sector que apuesta al extremismo para resolver la confrontación de ambiciones personales y grupales en el campo opositor.

Veremos si ese factor se queda solo, con el trofeo de un semestre perdido para sus estudiantes,  o si por el contrario logran involucrar en esa dinámica aventurera al resto del antichavismo.

Lo dirán los dueños del circo.

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